El sábado 20 de junio el alto de Igal volverá a ser un espacio de memoria, encuentro y dignidad. La Asociación Memoriaren Bideak celebrará un nuevo homenaje a los esclavos del franquismo que, entre 1939 y 1941, construyeron la carretera que une Igal, Bidankoze‑Vidángoz y Erronkari. Hombres arrancados de sus hogares y obligados a trabajar en condiciones inhumanas, pero cuya dignidad y resistencia siguen iluminando nuestro presente.
La memoria como herramienta de justicia
La jornada será, como cada año, festiva y reivindicativa: un día para escuchar testimonios que mantienen viva la memoria de quienes sufrieron la represión; para dejar que la música, las danzas y las palabras compartidas nos unan en un mismo gesto de reconocimiento y justicia.
Memoriaren Bideak recuerda siempre que la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una herramienta para defender los derechos humanos hoy. Por eso, el homenaje quiere ser también un espacio de denuncia, no solo del franquismo, sino de las vulneraciones de derechos actuales. Este año, de manera especial, se señalará el avance del fascismo y los discursos de extrema derecha.
Tras el acto en Igal, la jornada continuará con una comida popular en Bidankoze, un momento para seguir conversando, encontrarse y fortalecer la comunidad que sostiene esta memoria compartida.
Acudir ese sábado a Igal es caminar hacia quienes fueron silenciados, afirmar que su historia importa y recordar que la memoria democrática se construye entre todas y todos.

