La quesería Enaquesa ha celebrado su 50 aniversario consolidada como una de las empresas más importantes del Valle de Roncal y una referencia dentro de la Denominación de Origen Protegida Roncal. Fundada en 1975, nació con el objetivo de transformar la leche de oveja latxa del entorno y generar empleo en una zona con escasas oportunidades industriales, un papel que ha mantenido de forma constante durante cinco décadas.
Desde sus inicios, Enaquesa ha estado estrechamente ligada al desarrollo económico y social del valle de Roncal. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada desde el ámbito institucional al estar vinculada en sus primeros años a la Caja de Ahorros de Navarra, terminó convirtiéndose en una empresa privada que ha sabido mantenerse en el territorio, algo especialmente valorado en un entorno rural donde la actividad industrial es limitada.
La reciente conmemoración del aniversario incluyó una visita institucional a la planta, en la que se puso de relieve el peso que la quesería ha tenido y sigue teniendo en el valle, tanto por su actividad productiva como por su capacidad de generar empleo estable y proyección exterior a través de un producto ligado a la identidad local.
Uno de los aspectos más destacados de la trayectoria de Enaquesa es su papel como generadora de empleo en el Valle de Roncal. En la actualidad, la quesería mantiene en torno a 25 puestos de trabajo, una cifra que, en el contexto del valle, tiene una importancia notable.
Para la presidenta de la Junta del Valle de Roncal, Amparo Viñuales, este impacto va más allá de los números. “Es importante por la poca empresa que tenemos, ya que con el poco empleo empresarial que hay en el valle, mantiene población”, señala, subrayando que durante muchos años Enaquesa fue una de las pocas opciones laborales existentes en la zona.
Arraigo
Ese arraigo ha contribuido a fijar población y a sostener la vida en los pueblos del valle, en un contexto marcado por la despoblación rural. Viñuales insiste en que contar con una empresa de este tamaño durante 50 años ha sido clave para que muchas personas hayan podido desarrollar su proyecto de vida sin abandonar el territorio.
Dentro de ese impacto social, destaca especialmente el papel que Enaquesa tuvo en la incorporación de mujeres al trabajo industrial. “Fue la primera empresa que contrató mujeres prácticamente”, recuerda la presidenta de la Junta, en una época en la que apenas existían alternativas laborales para ellas en el valle.
Además, lo hicieron en condiciones de igualdad y en un contexto especialmente exigente. “Entraron en las mismas condiciones que los hombres, en un trabajo muy duro, con procesos poco mecanizados”, explica Viñuales, evocando aquellos primeros años en los que el trabajo físico era intenso y las condiciones muy diferentes a las actuales.
La vinculación de Enaquesa con el territorio se refuerza también por su pertenencia a la Denominación de Origen Protegida Roncal, que garantiza que la producción se realice en el propio valle y evita la deslocalización de la actividad. “Eso hace que la empresa tenga que estar aquí, y eso es lo que importa”, destaca Viñuales, subrayando la importancia de que la fábrica siga ubicada en el valle y pueda ser visitada.
Más allá de la propia empresa, Enaquesa forma parte de un ecosistema quesero más amplio. En el valle existen otras queserías integradas en la denominación de origen, un conjunto que contribuye a mantener viva una tradición ligada a la ganadería y a la elaboración de queso.
Riqueza cultural
“Yo creo que aporta mucha riqueza cultural”, afirma la presidenta de la Junta del Valle, que destaca el valor de la denominación para dar a conocer la gastronomía local fuera de Navarra. “Hace valer y ver por el mundo la importancia de nuestra gastronomía, del queso Roncal”, señala.
Esa proyección exterior se traduce también en un atractivo turístico añadido. El queso Roncal se ha convertido en una de las principales señas de identidad del valle y en un reclamo para quienes se acercan a conocer su paisaje, su cultura y sus productos. “Al final, casi todo el mundo nos conoce por el queso”, concluye Viñuales.

